La fiebre por BTS en México no solo reunió a miles de fans en el Estadio GNP Seguros; también dejó una imagen inesperada en redes sociales: Marcelo Ebrard disfrutando del concierto como un integrante más del ARMY.
El funcionario federal sorprendió a usuarios al compartir videos y mensajes desde el recinto durante la presentación de la agrupación surcoreana en la Ciudad de México. “Sí se pudo, concierto de BTS CDMX hoy”, escribió en su cuenta de X mientras mostraba parte del espectáculo y el ambiente que se vivía entre miles de asistentes.
Aunque desde hace tiempo ya se sabía que Ebrard era fan de BLACKPINK —al grado de asistir junto a su esposa Rosalinda Bueso al concierto que ofrecieron en el entonces Foro Sol en 2023—, ahora dejó claro que también tiene lugar dentro del ARMY, la enorme comunidad internacional de seguidores de BTS.
La relación entre el político mexicano y el fenómeno del K-Pop no es nueva. Cuando BTS confirmó sus fechas en México, Ebrard recordó un encuentro que tuvo con Jin durante una visita oficial a Corea del Sur cuando aún era titular de Relaciones Exteriores. En aquel momento, el funcionario le comentó al cantante que en México había millones de personas esperando a la banda.
La anécdota cobró relevancia porque, según mostró el propio Ebrard en un video difundido en redes sociales, el integrante de BTS reaccionó sorprendido al conocer la magnitud de seguidores mexicanos y respondió: “Ok, iremos a México”.
Ese momento terminó convirtiéndose en un guiño recurrente entre usuarios de redes, quienes incluso bromearon con que el político había “cumplido la promesa” de traer a la agrupación al país. En realidad, el regreso de BTS también dependía de otro factor importante: el cumplimiento del servicio militar obligatorio en Corea del Sur, pausa que mantuvo alejada a la banda de los escenarios durante varios años.
Los conciertos en la capital mexicana confirmaron el enorme peso que tiene el K-Pop en el país. Cada presentación incluyó canciones sorpresa distintas, provocando euforia entre los asistentes y consolidando a México como uno de los mercados más importantes para la música coreana en América Latina.
Más allá de la anécdota política, la presencia de Marcelo Ebrard en el concierto refleja cómo el K-Pop dejó de ser una moda pasajera para convertirse en un fenómeno cultural capaz de conectar generaciones, estilos de vida y hasta figuras del ámbito político. Porque hoy, entre campañas, discursos y debates públicos, también hay espacio para los lightsticks, los fandoms y los conciertos que paralizan a toda una ciudad.
