La euforia por el debut ganador de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 también se vivió desde las plazas y espacios públicos de la capital. Entre miles de aficionados que siguieron el partido en pantallas gigantes, la presidenta Claudia Sheinbaum se sumó a la celebración tras la victoria de México por 2-0 frente a Sudáfrica en el encuentro inaugural del torneo.
Lejos de los palcos del estadio y rodeada de familias, jóvenes y seguidores del futbol, la mandataria eligió presenciar el partido desde el Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, uno de los principales puntos habilitados para disfrutar la experiencia mundialista en la Ciudad de México.
Con la camiseta verde de la Selección Nacional y el número 26 estampado en la espalda, Sheinbaum convivió con asistentes, saludó a vecinos y compartió momentos con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y el alcalde Janecarlo Lozano. El ambiente festivo creció conforme avanzaban los minutos y se confirmó el buen inicio del representativo mexicano en la competencia.
La emoción explotó con las anotaciones de Julián Quiñones en los primeros minutos del encuentro y posteriormente con el gol de Raúl Jiménez, que terminó por asegurar los primeros tres puntos para el conjunto dirigido por Javier Aguirre. El resultado colocó momentáneamente a México en la cima de su grupo y alimentó la ilusión de una afición que sueña con una actuación histórica en casa.
Horas después del encuentro, la presidenta recurrió a sus redes sociales para felicitar al equipo nacional y reconocer el entusiasmo que se vivió en distintos puntos del país. Su mensaje estuvo dirigido tanto a los jugadores como a los millones de mexicanos que siguieron el partido dentro y fuera de los estadios.
La presencia de Sheinbaum en un espacio público también confirmó una decisión que había anticipado desde meses atrás: no acudir a la ceremonia inaugural realizada en el Estadio Banorte. En cambio, optó por vivir el arranque mundialista junto a la ciudadanía, en un ambiente más cercano y comunitario.
El Mundial 2026 representa mucho más que una competencia deportiva para México. Además de ser una vitrina internacional, se ha convertido en un punto de encuentro para miles de personas que comparten identidad, emoción y esperanza alrededor del futbol. La imagen de familias reunidas en parques y deportivos para celebrar el triunfo del Tri refleja precisamente el espíritu que busca proyectar el torneo: una fiesta que trasciende las canchas y se instala en la vida cotidiana de millones de personas.
Con el primer triunfo en la bolsa y una afición completamente entregada, la Selección Mexicana comenzó su camino mundialista con el pie derecho. Ahora la expectativa crece, porque cuando un país entero celebra unido, la ilusión también juega su propio partido.
