Las versiones sobre un supuesto retiro de visas estadounidenses a dos gobernadores mexicanos volvieron a encender el debate político y diplomático entre México y Estados Unidos. Sin embargo, desde la Cancillería mexicana aseguran que, hasta ahora, no existe ninguna notificación oficial que confirme esa información.
Durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México, el canciller Roberto Velasco afirmó que el Gobierno federal no ha recibido comunicación formal ni informal por parte de las autoridades estadounidenses respecto a un eventual retiro de visas a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, respectivamente.
La declaración surgió luego de que diversos reportes periodísticos señalaran que ambos mandatarios estatales estarían bajo investigación en Estados Unidos por presuntos vínculos con actividades relacionadas con el crimen organizado y el tráfico ilegal de combustibles, conocido popularmente como huachicol. Según esas versiones, Washington habría cancelado sus visas, aunque los gobernadores continuarían participando en actividades de cooperación bilateral.
Frente a estos señalamientos, tanto Durazo como Villarreal rechazaron públicamente las acusaciones. El gobernador de Sonora sostuvo que no tiene por qué demostrar la vigencia de su visa y pidió que, en caso de existir alguna investigación, las autoridades correspondientes aclaren la información. Por su parte, el mandatario tamaulipeco calificó las versiones como especulaciones sin sustento y aseguró que no existe evidencia que respalde tales afirmaciones.
La controversia surge en un contexto particularmente sensible para la relación entre ambos países. En los últimos meses, diversos casos relacionados con presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones criminales han provocado tensiones diplomáticas y fuertes intercambios políticos. Entre ellos destaca la solicitud realizada por autoridades estadounidenses para investigar a funcionarios sinaloenses presuntamente relacionados con actividades ilícitas.
A pesar del ruido mediático, la postura oficial del Gobierno mexicano se mantiene firme: no existe hasta el momento información confirmada por canales diplomáticos. Roberto Velasco insistió en que la comunicación con la representación estadounidense continúa desarrollándose en un ambiente de respeto institucional, cooperación y diálogo permanente.
Mientras tanto, el tema sigue alimentando el debate público y político. La ausencia de información oficial contrasta con la intensidad de las versiones difundidas en medios y redes sociales, generando preguntas que aún permanecen sin respuesta clara.
Por ahora, más allá de las especulaciones, el caso refleja cómo cualquier señalamiento relacionado con seguridad, crimen organizado o relaciones bilaterales puede convertirse rápidamente en un asunto de alto impacto político. En escenarios tan delicados, la transparencia institucional y la presentación de pruebas concretas suelen ser el único camino para separar los hechos de las versiones y evitar que la incertidumbre ocupe el lugar de la certeza.
