Después de varios días rodeado de rumores sobre un supuesto deterioro en su salud, el senador Adán Augusto López Hernández reapareció públicamente y aprovechó el momento para responder, con ironía incluida, a quienes aseguraban que había sido hospitalizado en estado delicado.
El exsecretario de Gobernación llegó al salón de sesiones de la Comisión Permanente relajado, sonriente y dispuesto a hablar con los medios, algo poco común en él. Apenas comenzaron las preguntas, el morenista desmintió las versiones que circularon durante el fin de semana en redes sociales y algunos espacios de opinión.
“¿No que estaba hospitalizado?”, le cuestionaron reporteros. La respuesta llegó inmediata y con dedicatoria: atribuyó las versiones a sus “malquerientes”, mencionando directamente a figuras como Pedro Ferriz y Mario Di Costanzo. Incluso recordó que Di Costanzo trabajó durante años en el Congreso de Tabasco cuando él tenía influencia política en la entidad.
Lejos de mostrarse molesto, Adán Augusto optó por el tono relajado. “¿Cómo me ven ustedes?”, respondió cuando le señalaron que aparentaba buen estado físico. La escena terminó convirtiéndose más en un momento político de desahogo que en una aclaración médica formal.
Pero la reaparición del senador no solo sirvió para apagar rumores. También aprovechó para enviar una señal clara dentro de Morena: su respaldo absoluto a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien recientemente anunció su intención de buscar una diputación federal por Tabasco y separarse de la dirigencia partidista.
Adán Augusto aseguró que desde hace años le recomendó participar activamente en política electoral y pronosticó un triunfo prácticamente seguro si concreta la candidatura. “Caminando va a ganar”, soltó el senador, dejando ver la cercanía política y personal que mantiene con la familia López Obrador.
Incluso fue más allá: dijo que acompañará a López Beltrán durante sus recorridos y eventos de campaña, lo invite o no. El mensaje no pasó desapercibido dentro del movimiento, especialmente en un momento donde Morena comienza a mover piezas rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
