La seguridad en las colonias dejó de ser solo un tema de patrullas que pasan de largo. En Iztacalco, la alcaldía encabezada por Lourdes Paz apostó por una estrategia que busca algo más que presencia: cercanía.
Desde inicios de año, la Policía Auxiliar intensificó su presencia con recorridos constantes a pie, patrullajes con perifoneo y operativos permanentes que no solo vigilan, también dialogan. El mensaje que acompaña estas acciones es directo: la policía está en la colonia y busca que los vecinos lo sepan.
En poco más de un mes, se han realizado 6 mil 500 recorridos preventivos durante el día. Por la noche, los despliegues continúan en horarios estratégicos como las 21:00, 02:00 y 04:30 horas, aunque estos se ajustan según las solicitudes vecinales, priorizando los momentos donde la comunidad percibe mayor riesgo.
Pero la apuesta no se limita a rondines. Como parte del enfoque de proximidad, se han llevado a cabo más de 14 mil visitas domiciliarias y más de 6 mil encuentros con comercios. La intención ha sido abrir canales de comunicación directa, escuchar preocupaciones y reforzar la confianza entre ciudadanos y autoridades.
Los resultados ya se reflejan en acciones concretas: 86 personas fueron remitidas al Juzgado Cívico por faltas como tirar basura en la vía pública, mientras que 20 casos fueron turnados al Ministerio Público por posibles delitos.
El despliegue involucra a 120 elementos distribuidos en los sectores Iztaccíhuatl, Tlacotal y Pantitlán, en un intento por cubrir la demarcación de forma más efectiva.
Más allá de las cifras, el reto será sostener este modelo en el tiempo. Porque la seguridad no se construye solo con operativos, sino con una relación constante entre autoridades y vecinos que permita pasar del patrullaje ocasional a una vigilancia verdaderamente cercana.
