En medio de un escenario internacional cada vez más tenso, el Gobierno de México activó protocolos de protección para sacar del riesgo a sus ciudadanos en Medio Oriente. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que 279 personas mexicanas han sido evacuadas de países como Israel, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Líbano y Qatar.
La mayoría no pudo salir por aire. El cierre intermitente de espacios aéreos obligó a recurrir a rutas terrestres hacia Egipto, Jordania y Turquía, naciones que mantienen operaciones aeroportuarias activas. La estrategia, explicó, ha requerido coordinación puntual y decisiones caso por caso para garantizar traslados seguros.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores detalló que al menos 121 connacionales han cruzado fronteras por vía terrestre como parte de este operativo. Las embajadas mexicanas en la región continúan trabajando en “estado de alerta”, en contacto permanente con residentes y turistas, y hasta ahora no se reportan personas lesionadas.
El canciller Juan Ramón de la Fuente mantiene seguimiento directo de la situación, mientras se evalúan corredores de evacuación y alternativas adicionales ante posibles cambios en el entorno de seguridad.
La cifra podría modificarse conforme evolucionen las condiciones en la zona. Más allá de los números, la prioridad sigue siendo clara: proteger vidas en un contexto impredecible. El reto no solo está en lograr el retorno seguro, sino en responder con rapidez en un mundo donde las crisis internacionales pueden escalar en cuestión de horas.
