El futbol ya empezó a jugarse fuera de la cancha. En Iztacalco, la rehabilitación de 42 espacios deportivos marca uno de los primeros movimientos rumbo al Mundial 2026, pero también una apuesta más amplia: recuperar el espacio público y fortalecer la vida comunitaria.
La alcaldesa Lourdes Paz encabezó la entrega de estas canchas, resultado de un trabajo coordinado con el Gobierno de la Ciudad de México. La intervención forma parte de un plan mayor que contempla la renovación de cientos de espacios deportivos en distintas alcaldías, en un intento por aprovechar el impulso del evento internacional.
La magnitud del proyecto no es menor. Más de 269 mil personas podrían beneficiarse de estas mejoras, considerando no solo a habitantes directos, sino a usuarios de zonas cercanas que utilizan estos espacios como punto de encuentro cotidiano.
Las acciones incluyeron desde trabajos visibles —como pintura antiderrapante, señalización y mejora estética— hasta intervenciones estructurales: instalación de malla ciclónica, nuevas puertas de acceso y adecuaciones en banquetas y guarniciones. Todo con el objetivo de ofrecer espacios más seguros, funcionales y atractivos.
Además, el proyecto integró participación ciudadana mediante el presupuesto participativo, lo que permitió sumar al menos una cancha adicional a las obras realizadas. Este componente refuerza la idea de que la recuperación del espacio público también puede construirse desde la comunidad.
Las canchas están distribuidas en diversas colonias de la demarcación, lo que amplía el alcance territorial del proyecto y evita concentrar los beneficios en una sola zona.
Más allá del Mundial, la intención es clara: fomentar la actividad física, prevenir problemáticas sociales y reactivar espacios que durante años permanecieron deteriorados o subutilizados.
