Lo que comenzó como un video viral terminó convirtiéndose en un caso incómodo para la narrativa oficial. La imagen de una mujer asoleándose en una ventana de Palacio Nacional desató dudas, burlas y, finalmente, una contradicción pública.
Días después de que el contenido circulara en redes sociales, el Sistema Público de Radiodifusión, a través de Infodemia, salió a desmentirlo. Aseguró que el material era falso y que había sido generado con inteligencia artificial, incluso respaldando su postura con análisis técnicos que apuntaban a inconsistencias visuales y un alto porcentaje de manipulación digital.
Sin embargo, la historia no terminó ahí. Conforme avanzaron las horas y creció la conversación en redes, surgieron nuevas versiones que cuestionaron esa conclusión. El caso escaló hasta llegar a la conferencia presidencial, donde la propia mandataria reconoció que sí existió una persona en el lugar, aunque evitó revelar su identidad y confirmó que se le aplicó una sanción.
El giro evidenció una falla en la verificación inicial. Lo que fue presentado como desinformación terminó siendo un hecho real, aunque fuera interpretado de distintas formas. Mientras tanto, usuarios y creadores digitales aprovecharon el momento para cuestionar tanto la reacción institucional como el uso del término “fake” en contextos ambiguos.
