A dos años del silbatazo inicial, la conversación ya gira en torno a boletos, vuelos y, por supuesto, hospedaje. La Secretaría de Turismo de la Ciudad de México aseguró que el panorama hotelero rumbo al Mundial 2026 es sólido y evoluciona conforme a la dinámica habitual de los grandes eventos deportivos.
Frente a versiones sobre supuestas cancelaciones masivas, la dependencia fue clara: no hay señales de alarma. Por el contrario, las búsquedas de viajes para fechas cercanas al torneo han crecido más de 35 por ciento, según datos de inteligencia turística y el estudio Travel Insights: Football’s Biggest Event in 2026, de Amadeus. El interés, explican, aumenta a medida que se confirman partidos, se liberan boletos y los aficionados afinan calendarios.
La capital mexicana, que será sede inaugural y que hará historia al convertirse en la única ciudad en albergar tres Copas del Mundo varoniles organizadas por la FIFA, prevé recibir no solo a quienes entren al estadio, sino a miles que viajarán para vivir el ambiente mundialista en plazas, museos y restaurantes.
En números, la ciudad cuenta con más de 63 mil habitaciones distribuidas en alrededor de 800 hoteles, además de la oferta disponible en la zona metropolitana. A ello se suma la coordinación con el estadio, autoridades federales y el sector privado para asegurar una operación ordenada.
El mensaje es optimista: la infraestructura está lista y la demanda apunta al alza. El verdadero desafío no será llenar habitaciones, sino convertir la experiencia en una carta de presentación global que trascienda los 90 minutos de cada partido.
