El trabajo de las parteras podría recibir un reconocimiento formal en la capital del país. En el Congreso de la Ciudad de México se presentó una iniciativa para declarar el 6 de mayo como el “Día de las Mujeres Parteras en la Ciudad de México”, con el objetivo de visibilizar su labor durante el embarazo, el parto y el periodo posterior al nacimiento.
La propuesta fue impulsada por la diputada Xóchitl Bravo Espinosa, coordinadora del grupo parlamentario de Morena, quien destacó que esta iniciativa busca reconocer no solo el conocimiento médico tradicional de las parteras, sino también su papel cultural y comunitario dentro de la historia del país.
Durante la sesión ordinaria, el recinto legislativo de Donceles recibió a parteras provenientes de diversas alcaldías de la capital y de otros estados. Desde tribuna, la legisladora subrayó que este reconocimiento también implica valorar los saberes ancestrales que durante generaciones han acompañado el nacimiento de miles de personas.
En un gesto simbólico, Bravo Espinosa invitó a las diputadas presentes a colocar un rebozo en sus curules. La prenda, explicó, representa una herramienta tradicional en la práctica de la partería, además de ser un símbolo cultural profundamente ligado al acompañamiento de las mujeres durante el parto.
La legisladora enfatizó que reconocer oficialmente a las parteras también abre la puerta a fortalecer derechos fundamentales. Entre ellos mencionó el acceso a la salud, la protección de la identidad cultural, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos y la garantía de una vida libre de violencia para mujeres y niñas.
En su intervención, recordó que históricamente los nacimientos ocurrían acompañados por otras mujeres de la comunidad, quienes compartían conocimientos y cuidados transmitidos de generación en generación. Ese acompañamiento, dijo, forma parte de una tradición que hoy busca mantenerse viva.
Además, explicó que el trabajo de las parteras no solo consiste en asistir un parto. En muchos casos se convierten en acompañantes clave durante todo el proceso de embarazo, brindando orientación emocional, apoyo familiar y seguimiento posterior al nacimiento.
Uno de los puntos que también destacó es el papel de la partería en la prevención de prácticas que han sido señaladas como violencia obstétrica, como el maltrato durante el parto o la realización de procedimientos médicos innecesarios.
Tras su presentación en tribuna, la iniciativa recibió el respaldo de varias diputadas que solicitaron sumarse a la propuesta. El proyecto fue turnado a la Comisión de Normatividad, Estudios y Prácticas Parlamentarias para su análisis y eventual dictamen.
