El grito de Efraín Juárez lo dijo todo. Apenas vio que el disparo de Jordan Carrillo terminó dentro de la portería del Pachuca, el técnico de Pumas explotó de emoción. Corrió, levantó el puño, abrazó a su cuerpo técnico y soltó toda la tensión acumulada. Sabía que todavía faltaba tiempo en el reloj, pero también entendía que ese gol podía cambiar la historia de la semifinal. No se equivocó.
Con un auténtico golazo de tiro libre al minuto 55, los universitarios derrotaron 1-0 a los Tuzos en Ciudad Universitaria y sellaron su pase a la final del Clausura 2026 gracias al empate global y a su mejor posición en la tabla. Después de cinco años de espera y diez torneos de frustraciones, el Club Universidad Nacional vuelve a pelear por el campeonato.
El partido arrancó con un Pumas agresivo, decidido a tomar el control desde el inicio. La presión alta y las llegadas constantes dejaron claro que el objetivo era resolver rápido la eliminatoria. Sin embargo, Robert Morales desperdició dos oportunidades clarísimas: un cabezazo al travesaño y un disparo que terminó por encima del arco de Carlos Moreno.
A pesar de esas fallas, los auriazules no dejaron de insistir. Pachuca reaccionó con el paso de los minutos, recuperó la posesión y trató de enfriar el ritmo del encuentro. Los Tuzos no jugaron a encerrarse; buscaron competir, adelantaron líneas y pelearon hasta el final por el boleto a la final.
Pero entonces apareció Jordan Carrillo. Su disparo de larga distancia rompió el equilibrio y encendió un Olímpico Universitario que llevaba años esperando una noche así. Después vino el sufrimiento, los nervios y la resistencia defensiva para conservar la ventaja hasta el silbatazo final.
Ahora el reto será todavía mayor. Pumas enfrentará a Cruz Azul en una final que promete intensidad, historia y presión para ambos clubes. Para los universitarios, además, existe algo más grande en juego: terminar con una sequía de 15 años sin título y conquistar, por fin, la ansiada octava estrella.
La historia ya les abrió la puerta. Falta ver si esta vez están listos para cruzarla.
