El respaldo de México hacia Cuba continuará, aunque con nuevos matices. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno seguirá enviando ayuda humanitaria a la isla, atendiendo solicitudes realizadas por la administración de Miguel Díaz-Canel. Sin embargo, dejó claro que el envío de combustible no forma parte de los planes inmediatos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la decisión responde a una postura preventiva que busca evitar posibles riesgos para el país en el actual contexto internacional. En ese sentido, reiteró que México suspendió la venta de petróleo a la isla como una medida de protección nacional, sin que ello signifique romper la cooperación en otros ámbitos.
El tema cobró mayor relevancia tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre la imposición de aranceles a naciones que suministren crudo a Cuba. Frente a esto, Sheinbaum manifestó su desacuerdo con este tipo de medidas, al considerarlas contrarias al principio de soberanía.
Más allá de la coyuntura comercial o energética, la presidenta insistió en que el rumbo político de Cuba debe definirse únicamente por su población. En su visión, ningún país debería intervenir en los asuntos internos de otro, salvo en escenarios donde exista una solicitud expresa dentro de marcos diplomáticos multilaterales.
Así, el mensaje desde México busca mantener un equilibrio: continuar con la solidaridad sin entrar en terrenos que puedan escalar tensiones internacionales. Una postura que, aunque prudente, también revela lo complejo que se ha vuelto apoyar sin quedar atrapado en disputas geopolíticas.
