Desde temprano, familias de Iztacalco comenzaron a reunirse con una expectativa clara: recibir un apoyo que ayuda a que la escuela no se quede en pausa por falta de dinero. En la alcaldía se entregaron más de 4 mil 200 tarjetas de la Beca Universal de Educación Básica “Rita Cetina”, un programa dirigido a estudiantes de secundaria pública que busca aliviar el gasto familiar y reforzar la permanencia escolar.
Cada tarjeta contempla un apoyo de 1,900 pesos bimestrales, pero en esta jornada hubo un elemento clave: el depósito retroactivo de 5,700 pesos correspondientes a bimestres anteriores. Con ello, las autoridades buscan que ningún beneficiario se quede atrás desde su incorporación al programa.
La entrega forma parte de la política social impulsada a nivel federal y capitalino para garantizar el derecho a la educación y reducir desigualdades. La alcaldesa Lourdes Paz Reyes subrayó que estos apoyos tienen un impacto directo en la vida cotidiana, pues llegan a familias que antes no contaban con este tipo de respaldo económico.
Representantes de las instancias encargadas del programa coincidieron en un mensaje central: la educación no debe depender del ingreso familiar. Desde el Fideicomiso Bienestar Educativo y la Coordinación Nacional de Becas se destacó que la beca es universal porque busca evitar que las dificultades económicas sean motivo de abandono escolar.
Más allá de los discursos, la jornada avanzó de manera ordenada, con atención directa a madres, padres y tutores. La Beca Rita Cetina, junto con otros programas de bienestar educativo, refleja una apuesta clara: invertir en la escuela como un camino para reducir brechas sociales. El reto, como siempre, será sostener estos apoyos en el tiempo y medir su impacto real en las aulas, donde el objetivo final no es solo asistir, sino concluir los estudios.
