Mientras los golpes contra el Cártel Jalisco Nueva Generación continúan, la Fiscalía General de la República ya tiene en la mira a quien podría tomar el control del grupo criminal más poderoso del país. Se trata de Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo, señalado como uno de los posibles herederos del liderazgo que hoy mantiene Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
La información salió a la luz al mismo tiempo que una serie de detenciones clave en Jalisco y Nayarit. En Zapopan, fuerzas federales capturaron a José Gabriel Soto Martínez, conocido como El Uber o Bravo, identificado como jefe de una célula del CJNG y uno de los principales generadores de violencia en la zona metropolitana de Guadalajara. Junto a él fueron detenidos dos colaboradores y se aseguraron armas, drogas, vehículos, teléfonos y un inmueble.
Según las investigaciones, El Uber operaba bajo órdenes directas de El Sapo, quien no solo mantiene una estructura activa, sino que además cuenta con el respaldo de familiares cercanos de El Mencho. Ese detalle, para las autoridades, no es menor: habla de una sucesión planeada y de una red que busca garantizar continuidad, aun cuando el líder máximo no esté presente.
Las acciones no se limitaron a Jalisco. En Tepic, Nayarit, fue detenido Luis Ignacio Cárdenas de Luna, operador regional del CJNG, lo que confirma que el cerco se está cerrando en puntos estratégicos del occidente del país.
Aunque las autoridades destacan que estas capturas debilitan la operación del grupo y reducen la violencia, el fondo del asunto es más complejo. El CJNG no solo resiste, también se reorganiza. Identificar a posibles sucesores es un paso clave, pero el verdadero reto sigue siendo romper la estructura que permite que, tras cada detención, siempre haya alguien listo para ocupar el lugar vacío.
