Desde enero de 2026, el registro de líneas celulares en el Padrón de Telefonía Móvil dejó de ser una idea lejana y se convirtió en un trámite obligatorio. El objetivo oficial es claro: reducir delitos como la extorsión y el uso anónimo de números telefónicos. Sin embargo, en la práctica, el proceso ya comenzó a generar dudas, saturación en plataformas y algunas sorpresas para los usuarios.
El registro puede realizarse tanto en línea como de manera presencial en los centros de atención de cada compañía. La regla general aplica para todos: cada número debe quedar vinculado a una persona física, con nombre y documentos oficiales plenamente identificables. Esta información será resguardada por las empresas de telefonía, bajo la supervisión de la autoridad reguladora.
Para completar el trámite, los usuarios deben presentar una identificación oficial vigente con fotografía. Las opciones válidas incluyen la credencial para votar, pasaporte o CURP biométrica. En el caso de personas extranjeras, basta con el pasaporte. Además, es obligatorio proporcionar el nombre completo y la CURP, tal como aparecen en los documentos.
Hasta aquí, el proceso parece sencillo. No obstante, quienes opten por hacerlo en línea podrían enfrentar un obstáculo adicional. Algunas compañías, como Telcel, están solicitando una verificación extra conocida como “prueba de vida”. En términos simples, se trata de tomarse una selfie desde el celular para confirmar que quien realiza el registro es la misma persona que aparece en la identificación.
Esta fotografía se compara automáticamente con la imagen del documento oficial, con el fin de evitar suplantaciones de identidad. El problema surge cuando el usuario no completa correctamente este paso o decide no hacerlo: en esos casos, el registro no avanza.
El padrón ya está en marcha y, aunque promete mayor control, también plantea un reto importante en materia de acceso y confianza digital. La pregunta de fondo no es solo si el sistema funcionará, sino si logrará equilibrar seguridad sin complicar innecesariamente la vida cotidiana de millones de usuarios.
