La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México dio a conocer el esquema de verificación vehicular obligatorio correspondiente al primer semestre del año, dirigido a los automóviles de combustión interna registrados en la capital, así como a los vehículos de otras entidades que decidan realizar el trámite de forma voluntaria en la ciudad.
Este programa tiene como propósito principal revisar los niveles de emisiones contaminantes, comprobar el correcto funcionamiento de los sistemas de control ambiental y contribuir a la mejora de la calidad del aire, un tema directamente relacionado con la salud pública y el entorno urbano.
La verificación deberá realizarse de acuerdo con el color del engomado o el último dígito de la placa. Los vehículos con engomado amarillo y terminación 5 o 6 deberán acudir durante los primeros dos meses del periodo; los de engomado rosa, con placas 7 u 8, lo harán en el siguiente bimestre. Posteriormente corresponde a los engomados rojo, verde y azul, siguiendo un orden escalonado que concluye hacia finales del semestre.
Las autoridades ambientales recordaron que este trámite es obligatorio para quienes circulan en la capital y que su cumplimiento es clave para reducir la contaminación generada por fuentes móviles. También aclararon que tanto el costo de la verificación como el monto de la multa por realizarla fuera de tiempo se mantienen sin cambios, ya que se calculan con base en la Unidad de Medida y Actualización, cuyo valor se actualiza de manera anual.
El llamado a las y los automovilistas es a respetar el calendario asignado y evitar contratiempos o sanciones. Cumplir con la verificación no solo permite circular conforme a la norma, sino que forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la calidad del aire y promover una movilidad más responsable en la Ciudad de México.
Para conocer requisitos específicos, costos, citas, excepciones o tipos de holograma, se recomienda consultar los canales oficiales de la Secretaría del Medio Ambiente.
