Previo a la celebración del Día de Reyes, la red del Sistema de Transporte Colectivo se mantuvo como una de las principales alternativas de movilidad para quienes se desplazaron con regalos rumbo a los hogares. Durante la jornada del 5 de enero, el servicio operó con horario habitual de día laborable, de las primeras horas de la mañana hasta la medianoche.
Las autoridades del Metro informaron que el ingreso con paquetes voluminosos estuvo permitido, siempre que los artículos viajaran correctamente empacados. Incluso bicicletas, patines y patinetas pudieron ser transportados, bajo la condición de no ser utilizados dentro de estaciones ni trenes y permanecer debidamente embalados. El llamado principal fue a privilegiar la seguridad y la fluidez del servicio, especialmente durante la tarde y noche, cuando se registró mayor afluencia.
Se exhortó a los usuarios a evitar prácticas que pudieran retrasar la circulación de los trenes, como el ingreso de mercancía en grandes cantidades o el uso de “diablitos” para transportar productos. También se pidió no emplear elevadores como montacargas, con el fin de prevenir fallas y garantizar su disponibilidad para personas que realmente los requieren.
Otro punto relevante fue la recomendación de no ingresar con globos metálicos, ya que estos representan un riesgo eléctrico al caer en las vías. En el caso de globos con helio, se advirtió que pueden estallar dentro de los trenes y causar molestias. Asimismo, se insistió en evitar la caída de objetos a las vías y en permitir el libre ascenso y descenso de pasajeros.
El operativo de cero pirotecnia se mantuvo activo hasta el 6 de enero, reforzando el mensaje de que la prevención es clave para un traslado seguro. En fechas de alta movilidad, el cuidado colectivo se volvió parte esencial del viaje.
