La posibilidad de que Iván Archivaldo Guzmán y Jesús Alfredo Guzmán negocien su entrega con autoridades de Estados Unidos volvió a colocar al Cártel de Sinaloa en el centro de la conversación pública. Frente a las versiones difundidas en medios internacionales, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno no cuenta con información oficial sobre un posible acuerdo entre los hijos de Joaquín Guzmán Loera y autoridades estadounidenses.
“No, no tenemos información, pero sería interesante”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre las versiones que apuntan a conversaciones entre ambos líderes criminales y el gobierno norteamericano.
La declaración llega en medio de uno de los periodos más violentos que ha vivido Sinaloa en los últimos años. Sheinbaum recordó que gran parte del conflicto actual dentro del estado surgió tras la fractura interna del propio cártel, especialmente después de la captura y entrega de Ismael ‘El Mayo’ Zambada en junio de 2024, un episodio que detonó enfrentamientos entre facciones rivales y reconfiguró el mapa criminal en la región.
Desde entonces, el escenario ha estado marcado por ataques, disputas territoriales y una creciente tensión entre grupos ligados a “Los Chapitos” y “La Mayiza”. Precisamente ese contexto alimentó las versiones publicadas por el diario Los Angeles Times, donde se asegura que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo habrían sostenido conversaciones con autoridades estadounidenses desde hace aproximadamente un año.
De acuerdo con fuentes citadas por el medio, los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán buscarían evitar ser capturados por fuerzas mexicanas o asesinados durante la guerra interna que mantiene dividido al grupo criminal. Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación oficial de que dichas negociaciones hayan prosperado o siquiera alcanzado un acuerdo concreto.
Según esas versiones, los movimientos de “Los Chapitos” también dependerían del rumbo judicial que enfrenten sus hermanos Ovidio y Jesús Guzmán en Estados Unidos, donde permanecen detenidos.
Mientras tanto, tanto el Departamento de Justicia estadounidense como la defensa legal de los hijos del “Chapo” han evitado confirmar públicamente cualquier acercamiento. Aun así, los nombres de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo continúan apareciendo entre los más buscados por autoridades norteamericanas, que los señalan como piezas clave en la producción y tráfico de fentanilo hacia ese país.
El tema vuelve a exhibir la dimensión internacional que alcanzó el combate al narcotráfico mexicano. Porque más allá de rumores o posibles negociaciones, cada movimiento alrededor del Cártel de Sinaloa termina teniendo implicaciones políticas, judiciales y diplomáticas que cruzan fronteras y mantienen bajo presión a ambos gobiernos.
