Desde una celda y en medio de un proceso penal que califica como irregular, el vicealmirante Manuel Roberto Farías decidió romper el silencio. A través de una carta enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum, el marino denunció lo que considera una fabricación de culpabilidad, un juicio politizado y una cadena de decisiones que, asegura, buscan destruir su carrera y su vida familiar.
Farías enfrenta un proceso por presunta delincuencia organizada vinculada a delitos en materia de hidrocarburos. Fue detenido el 2 de septiembre de 2025 dentro de instalaciones de la Décima Región Naval, en Salina Cruz, Oaxaca. Desde entonces, afirma, ha sido tratado como culpable sin que exista una investigación sólida que lo respalde.
En la misiva, el vicealmirante señala que se le ha negado de forma sistemática el acceso a la carpeta de investigación, pese a haberlo solicitado desde noviembre pasado. Esta falta de información, explica, le ha impedido ejercer una defensa adecuada y conocer con precisión de qué se le acusa.
Uno de los puntos más delicados que expone es su baja de la Secretaría de Marina, ocurrida en diciembre de 2025, antes de que su situación legal fuera resuelta. Asegura que la decisión fue ilegal y que ya inició los recursos correspondientes para defender sus derechos laborales y prestaciones.
Farías también cuestiona el origen del caso, al afirmar que parte de la investigación se construyó a partir de un supuesto video de YouTube que no existe, del cual se desprendieron indagatorias imprecisas que hoy lo mantienen privado de la libertad.
Más allá de lo jurídico, el marino subraya el impacto personal: el daño emocional a su esposa y a sus hijas menores, una huella que —dice— difícilmente podrá borrarse. Por ello, pidió la intervención directa de la presidenta para revisar su caso y evitar que, en nombre de la justicia, se fabriquen culpables.
