Mientras la mayoría de la ciudad duerme, la Central de Abasto de Iztapalapa se mantiene en movimiento. Entre cajas de fruta, camiones de carga y tráileres en fila, una campaña sanitaria avanza con fuerza: la vacunación contra el sarampión para transportistas, comerciantes y familias completas que aprovechan la actividad nocturna para proteger su salud.
Durante la madrugada del lunes, decenas de personas acudieron al módulo instalado en la zona de frutas y hortalizas, apoyado por personal de las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional. Una de ellas fue Guadalupe Martínez, vecina de Tlalpan, quien llegó cerca de la 1:30 horas acompañada de sus hijos. Para ella, la distancia no fue impedimento: el acceso limitado a centros de salud en su zona la motivó a buscar alternativas. “Aquí sabemos que es gratuita y segura”, compartió tras recibir la dosis.
La escena se repitió con transportistas que arribaron desde otros puntos del Valle de México. Juan Carlos González, operador de tráiler procedente de Melchor Ocampo, acudió con su familia tras dejar mercancía en la Ceda, aprovechando la oportunidad de vacunarse sin alterar su jornada laboral.
De acuerdo con autoridades del centro de abasto, en la primera noche se aplicaron cerca de 500 dosis y se atendió a familias de distintas alcaldías, así como a conductores de varios estados. Ante la respuesta positiva, los módulos comenzarán a operar también en horario diurno a partir de las 9:00 horas.
La elección del lugar no es casual. Cada día ingresan a la Ceda más de 50 mil vehículos y transitan alrededor de 400 mil personas, cifra que aumenta en fechas de alta demanda como el 14 de febrero. Además, este complejo recibe periódicamente servicios médicos como consultas generales y mastografías, consolidándose como un punto estratégico para la atención preventiva en la capital.
