La reforma electoral que prepara el gobierno federal entró en su etapa más fina. Entre los puntos que hoy se analizan está uno de los más sensibles: si la Cámara de Diputados debe conservar a sus 500 integrantes o ajustar su tamaño. El tema no es menor y ya forma parte del cierre del borrador que, de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, podría presentarse en febrero.
Durante un mensaje desde la Escuela Militar de Sargentos, en Puebla, la mandataria explicó que el debate se centra, sobre todo, en la figura de la representación proporcional. La revisión incluye escenarios distintos: mantener el número actual de legisladores o avanzar hacia una reducción. “Ya es lo último que se está trabajando”, adelantó, al confirmar que el documento se encuentra prácticamente listo.
En paralelo, la Secretaría de Gobernación ha encabezado una ronda de reuniones con los partidos aliados, principalmente el Verde Ecologista y el Partido del Trabajo. Rosa Icela Rodríguez detalló que el proceso no se ha tratado de imponer decisiones, sino de abrir un espacio para escuchar posturas distintas y contrastar ideas. En la mesa, dijo, se han puesto temas como el financiamiento de campañas, el uso de recursos públicos y la integración del Congreso.
La funcionaria subrayó que no existe aún una definición final, pero sí avances claros. El diálogo, aseguró, ha sido constante y con buen ánimo entre las fuerzas que conforman la coalición gobernante. “Se está escuchando a todos”, insistió, al destacar que el intercambio de puntos de vista es parte natural de una reforma de este alcance.
Más allá de cifras y ajustes técnicos, el debate sobre el número de diputados abre una discusión de fondo: cómo equilibrar representación, costos y eficiencia legislativa. La reforma electoral avanza, pero el verdadero reto será que los cambios respondan a una ciudadanía que exige instituciones más cercanas, funcionales y creíbles.
