El primer domingo de febrero sorprendió a la Ciudad de México con un arranque gélido. Desde la medianoche y hasta las primeras horas de la mañana, el termómetro cayó de forma notable en toda la capital, lo que llevó a las autoridades a activar una doble alerta por bajas temperaturas en las 16 alcaldías.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil advirtió que el amanecer sería especialmente frío, con registros cercanos a cero grados en varias zonas altas y posibilidad de heladas. El mensaje fue claro desde temprano: el día comenzó con abrigo extra y precaución.
Las demarcaciones del sur y poniente fueron las más afectadas. En Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, La Magdalena Contreras, Milpa Alta, Tlalpan y Xochimilco se activó la Alerta Naranja, ante temperaturas estimadas entre 1 y 3 grados centígrados. En el resto de la ciudad, incluida la zona centro y oriente, la Alerta Amarilla marcó un ambiente frío persistente, aunque sin heladas, con registros de entre 4 y 6 grados.
Aunque por la tarde se espera un ligero respiro, con clima templado y cielo medio nublado, el frío matutino puso sobre la mesa los riesgos para la salud, sobre todo para adultos mayores, niñas, niños y personas con padecimientos respiratorios. Las autoridades insistieron en medidas básicas: vestir en capas, cubrir nariz y boca al salir temprano, mantenerse hidratado y extremar cuidados al usar calentadores en espacios cerrados.
Más allá del pronóstico, este episodio recuerda que el invierno sigue marcando el ritmo de la ciudad. El frío no solo se siente en el clima, también pone a prueba la prevención, la solidaridad y la capacidad de adaptación de una capital que, incluso en sus mañanas más heladas, no se detiene.
