Durante tres días, las calles de Venustiano Carranza cambiaron de rostro. Lo que antes eran muros grises se convirtió en un lienzo colectivo donde más de 200 mujeres artistas dejaron su huella, en una edición más del festival “Juntas Hacemos Más”.
El encuentro no solo reunió talento nacional e internacional, también colocó al arte urbano como una herramienta de expresión, identidad y transformación social. Desde el arranque del festival, con el Primer Encuentro de Tatuadoras en el Centro Cultural Carranza, quedó claro que la propuesta iba más allá de lo visual: se trataba de reivindicar espacios y narrativas desde la experiencia femenina.
El punto más visible del evento se vivió en los muros del Archivo General de la Nación, donde artistas de países como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Argentina y Francia intervinieron más de 500 metros lineales. Cada trazo llevó consigo un mensaje, una historia y una forma distinta de habitar el espacio público.
Entre las participantes destacó la presencia de la artista francesa Lucce, reflejando el alcance internacional de una iniciativa que busca conectar culturas a través del arte. A la par, el ritmo también tuvo su lugar con la participación de exponentes de hip hop provenientes de distintos estados del país, sumando energía y diversidad al festival.
El resultado fue un espacio transformado no solo en lo estético, sino en lo simbólico. Los murales se convirtieron en puntos de encuentro, en expresiones de comunidad y en una forma de resignificar el entorno urbano.
Pero la apuesta no se queda en la pintura. Como parte del proyecto, se anunció la mejora de la iluminación en la zona para convertirla en un Sendero Seguro, integrando arte y seguridad en una misma estrategia.
La iniciativa deja una idea clara: el espacio público no es solo tránsito, también es identidad.
