El Mundial de Futbol 2026 no solo traerá goles y turismo, también podría marcar un antes y un después en la forma en que se paga en México. La llegada de millones de visitantes y la movilidad interna de los aficionados perfila al evento como un detonante clave para el uso de pagos digitales en el país.
Así lo planteó Ramiro Nández, quien destacó que este tipo de eventos masivos suelen acelerar cambios en hábitos financieros. En su visión, el uso de tarjetas y medios electrónicos no solo será más práctico, sino también más seguro frente al manejo de efectivo.
El contexto es claro: México sigue siendo un país donde el dinero en efectivo domina. Sin embargo, esa tendencia comienza a cambiar. Comerciantes que antes rechazaban terminales de pago ahora buscan adaptarse para no perder ventas, especialmente ante la llegada de turistas que prefieren pagar con tarjeta o incluso sin contacto.
De hecho, esta tecnología ya dejó de ser una novedad. Actualmente, una gran parte de las transacciones en terminales se realizan sin necesidad de insertar la tarjeta, reflejando una adopción acelerada por parte de los usuarios.
El potencial de crecimiento es enorme. Solo una minoría de la población cuenta con tarjeta de crédito y una parte significativa ni siquiera tiene acceso a servicios bancarios. En ese escenario, el Mundial podría funcionar como catalizador para ampliar la inclusión financiera y modernizar el ecosistema de pagos.
Además, empresas del sector financiero ya se preparan para ese cambio. La expansión de terminales, el impulso a servicios digitales y la expectativa de nuevas licencias bancarias apuntan a un mercado en plena transformación.
Sin embargo, el reto va más allá de la tecnología. La educación financiera y la confianza del usuario serán claves para consolidar este avance.
