A pocos días de iniciar la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), el gobierno mexicano ya tiene una postura clara sobre uno de los temas más sensibles del comercio regional: los aranceles. La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que México buscará eliminar o reducir las tarifas aplicadas al acero, aluminio y vehículos, al considerar que afectan la competitividad dentro de América del Norte.
Durante una declaración pública, la mandataria señaló que las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos a estos productos distorsionan el comercio regional, especialmente cuando las mercancías cumplen con las reglas de origen establecidas en el propio acuerdo comercial.
“Lo que queremos es que se reduzcan o incluso desaparezcan los aranceles para los productos que cumplen con las reglas de origen”, explicó la presidenta al referirse a los gravámenes que actualmente impactan sectores industriales clave.
Uno de los puntos centrales de la negociación será la industria automotriz, uno de los motores económicos del comercio trilateral. Sheinbaum planteó que los vehículos producidos en México deberían enfrentar condiciones similares a las de otros socios comerciales de Estados Unidos.
En ese sentido, el gobierno mexicano buscará que los automóviles exportados desde México no enfrenten cuotas superiores a las aplicadas a vehículos provenientes de regiones como Europa o Corea.
La presidenta también confirmó que el tema ha sido discutido directamente con el mandatario estadounidense Donald Trump, así como en reuniones técnicas entre funcionarios de ambos países, incluidos responsables de comercio y negociadores del tratado.
Desde la perspectiva de Washington, explicó Sheinbaum, el enfoque de la revisión está en reforzar el cumplimiento de las reglas de origen y consolidar las cadenas de suministro regionales. Esto implica que una mayor proporción de los componentes de los productos fabricados en México provenga de América del Norte.
Las negociaciones formales comenzarán el 16 de marzo con reuniones entre equipos de México y Estados Unidos, mientras que el diálogo con Canadá se prevé para los meses siguientes.
El T-MEC, que sustituyó al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 2020, establece revisiones periódicas para evaluar su funcionamiento y ajustar reglas comerciales entre los tres países.
