La Ciudad de México genera todos los días una montaña de desechos que equivale a 8 mil 500 toneladas. Frente a ese reto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, selló una alianza con la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales para llevar la campaña “Transforma tu ciudad, cada residuo en su lugar” directamente a espacios donde millones de personas compran, transitan y conviven.
El objetivo es simple en el papel, pero profundo en la práctica: que la separación de residuos deje de ser una recomendación y se convierta en un hábito cotidiano. La apuesta es ambiciosa. Para 2030, el gobierno capitalino busca que al menos la mitad de los residuos que hoy llegan a centros de transferencia tengan un nuevo destino útil.
La estrategia parte de una idea clave: el cambio no ocurre en los rellenos sanitarios, sino en el punto de origen. Es decir, en casas, negocios y supermercados. Por eso, la participación de más de ocho mil tiendas afiliadas permitirá que el mensaje sobre la correcta clasificación —orgánicos, reciclables y sanitarios— esté presente justo donde se consumen los productos que luego se convierten en residuos.
El presidente ejecutivo de ANTAD, Diego Cosío, destacó que el sector ya venía trabajando en iniciativas ambientales, desde energías limpias hasta el uso responsable del agua. Con este convenio, la industria comercial formaliza su papel como aliada en la transformación de hábitos.
Funcionarios capitalinos subrayaron que varios establecimientos comenzarán a incorporar contenedores diferenciados en zonas visibles para reforzar la práctica. Más allá de la infraestructura, la campaña busca cambiar la percepción: cuando un residuo se reconoce como material con valor, deja de verse como basura.
