En 2025, la alcaldía Cuauhtémoc se colocó en el centro de una estadística incómoda: fue la demarcación con mayor número de delitos en toda la Ciudad de México. Datos de la Fiscalía General de Justicia capitalina revelaron que, de enero a noviembre, se acumularon más de 29 mil 400 ilícitos, una cifra que no pasó desapercibida para quienes viven y transitan a diario por la zona.
Más allá de los números fríos, la violencia se hizo sentir en la percepción ciudadana. A lo largo del año, aumentó la opinión negativa sobre la seguridad y se encendieron alertas por el crecimiento de delitos de alto impacto como extorsión, secuestro y narcomenudeo. Todo esto ocurrió pese a la implementación de estrategias como Blindar Cuauhtémoc, las jornadas de Brilla Cuauhtémoc para mejorar el alumbrado y la reactivación de cámaras de vigilancia.
Las estadísticas mensuales de la FGJ CDMX mantuvieron a Cuauhtémoc en el primer lugar de incidencia delictiva durante casi todo el año. Aunque los robos en sus distintas modalidades concentraron la mayor cantidad de denuncias, los datos del Observatorio Nacional Ciudadano mostraron incrementos aún más preocupantes: la extorsión creció más de 200 por ciento, los secuestros 150 por ciento y el narcomenudeo superó el 100 por ciento de aumento.
El comportamiento del delito fue irregular pero constante. Hubo bimestres con repuntes marcados en robos de vehículos, transporte público y casas habitación, mientras que otros delitos, como la violación, también mostraron alzas significativas en ciertos periodos.
Este entorno terminó por impactar el ánimo de la población. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI reflejó que el porcentaje de habitantes que se sienten inseguros pasó de 53.9 a 57.9 por ciento a lo largo de 2025. Una señal clara de que, más allá de programas y discursos, el reto sigue siendo devolverle tranquilidad a una de las alcaldías más emblemáticas —y hoy más golpeadas— de la capital.
