Los vuelos en globo aerostático sobre la zona arqueológica de Teotihuacán se han convertido en uno de los mayores atractivos turísticos del país, con hasta dos mil visitantes diarios en temporada alta. Sin embargo, detrás del espectáculo aéreo, una denuncia ante la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) encendió las alertas por presuntas irregularidades que podrían comprometer la seguridad de pasajeros y la supervisión aeronáutica.
El señalamiento fue presentado el 15 de diciembre por Juana María Amador, permisionaria de servicios aéreos, quien solicitó a la autoridad revisar a fondo los procesos de fabricación, mantenimiento y operación de los globos, así como los accidentes registrados en la zona. Entre los puntos críticos, destaca la ausencia de una comandancia permanente de la AFAC en Teotihuacán, lo que deja en manos de los operadores decisiones clave, como volar o no bajo determinadas condiciones climáticas.
La denuncia acusa a algunas empresas de realizar modificaciones estructurales sin autorización previa y a otras de operar con mantenimientos deficientes. Amador advierte que, aunque todas cuentan con permisos, no todas cumplen plenamente con los estándares técnicos, lo que podría derivar en accidentes. Estima que, de aplicarse una regulación estricta, el número de globos operando se reduciría drásticamente.
También se cuestiona el proceso de obtención de licencias de pilotos y la capacidad real de los talleres encargados del mantenimiento, cuyos servicios pueden costar hasta medio millón de pesos por aeronave. Según la denunciante, en algunos casos las revisiones se quedarían solo en el papel.
La AFAC respondió que mantiene verificaciones permanentes y que los señalamientos serán analizados. Además, anunció la instalación de una zona de vigilancia fija en Teotihuacán. Mientras tanto, empresas señaladas rechazaron las acusaciones y aseguraron cumplir con la normativa vigente.
