La cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026 ya comenzó para la Selección Mexicana y Javier Aguirre empezó a mostrar las cartas con las que pretende competir en casa. La prelista de 55 futbolistas revelada para la próxima Copa del Mundo dejó varias señales claras: el peso que tendrá Club Deportivo Guadalajara dentro del equipo nacional, la permanencia de figuras históricas como Guillermo Ochoa y también ausencias que ya generan debate entre la afición.
De entrada, ocho jugadores del Guadalajara aparecen contemplados en la convocatoria preliminar, convirtiendo al club rojiblanco en la base más numerosa del proyecto mundialista. La decisión confirma que Aguirre apuesta por futbolistas que ya conoce, con experiencia en presión mediática y adaptación al entorno del futbol mexicano.
Entre los nombres ya confirmados para trabajar en el Centro de Alto Rendimiento destacan Guillermo Ochoa, Carlos Acevedo, Raúl Rangel, Israel Reyes, Jesús Gallardo, Erik Lira, Luis Romo, Alexis Vega y Roberto Alvarado, entre otros. Algunos de ellos prácticamente tienen asegurado su lugar en la lista definitiva de 26 jugadores que representarán a México en la justa mundialista.
El caso de Ochoa volvió a llamar especialmente la atención. A sus 40 años y actualmente militando en el AEL Limassol, el arquero continúa siendo considerado una pieza importante en el grupo. Su experiencia mundialista parece pesar más que cualquier debate generacional.
Pero no todo fueron certezas. La ausencia de Hirving Lozano y Rodrigo Huescas encendió inmediatamente las conversaciones entre aficionados y analistas. En especial la del “Chucky”, quien durante años fue considerado uno de los rostros principales de la Selección Mexicana. Aunque ninguno está completamente descartado, el mensaje parece claro: Aguirre prioriza actualidad futbolística y funcionamiento colectivo sobre nombres o trayectoria.
En total, 19 futbolistas que juegan en Europa forman parte de esta prelista, de donde saldrán los últimos nombres que completarán el plantel final. También aparecen jóvenes como Gilberto Mora, Elías Montiel y Obed Vargas, reflejando una mezcla entre experiencia y renovación que busca darle otra cara al combinado nacional.
Más allá de la lista, la verdadera lectura está en el momento que vive el futbol mexicano. Después de años de críticas, fracasos internacionales y cambios constantes, México llega a su Mundial con presión máxima y pocas certezas. La convocatoria de Aguirre parece intentar algo simple pero urgente: construir un equipo más competitivo y menos mediático. Porque esta vez jugar en casa no será suficiente; la exigencia será trascender.
