Mientras millones de aficionados en todo el mundo cuentan las horas para el arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, en la Ciudad de México también se prepara otro escenario que promete atraer reflectores: una serie de movilizaciones sociales que buscarán aprovechar la atención mediática internacional para visibilizar distintas demandas pendientes en el país.
La jornada inaugural no estará marcada únicamente por el futbol. Diversos colectivos de búsqueda, sindicatos, organizaciones civiles y agrupaciones ciudadanas anunciaron protestas, marchas y concentraciones en distintos puntos de la capital con el objetivo de exigir justicia, mejores condiciones laborales, seguridad y atención a problemáticas que consideran olvidadas por las autoridades.
Las actividades comenzarán desde las primeras horas del día. Entre las acciones previstas se encuentra un bloqueo en las inmediaciones del Centro de Alto Rendimiento, donde se concentra la Selección Mexicana, así como diversas concentraciones cerca del Estadio Ciudad de México, antiguo Estadio Azteca, sede del partido inaugural.
Uno de los movimientos con mayor presencia será el encabezado por colectivos de familiares de personas desaparecidas. Organizaciones como Glorieta de las y los Desaparecidos, Hasta Encontrarlos CDMX, Mariposas Buscando Corazones y Justicia Nacional, así como Lirios Buscadores Izcalli, convocaron a marchas y actividades simbólicas para mantener vigente la exigencia de localización y justicia para miles de familias mexicanas.
Incluso se prevé la participación de madres buscadoras provenientes de distintos puntos de la ciudad y del país, además de familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, quienes buscarán recordar que sus demandas siguen sin resolverse.
A estas expresiones se sumarán integrantes de la llamada Asamblea Anti-Mundialista, quienes cuestionan los efectos sociales y urbanos derivados de la organización del torneo. Entre sus principales preocupaciones destacan la gentrificación, la disponibilidad de agua, los desplazamientos comunitarios y el impacto de las obras vinculadas al evento deportivo.
En paralelo, trabajadores de instituciones federales también saldrán a las calles. Personal de la Fiscalía General de la República, agentes ministeriales, peritos y elementos de investigación anunciaron protestas para exigir mejores condiciones laborales, equipamiento y prestaciones. Lo mismo harán integrantes de sindicatos del sector salud, pensionados, comerciantes de mercados públicos y representantes del sector transportista.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantendrá además su presencia en la capital con acciones encaminadas a exigir mejoras salariales y cambios al sistema de pensiones, mientras que trabajadores del Poder Judicial realizarán movilizaciones para defender la autonomía institucional.
Ante este panorama, las autoridades capitalinas anticipan afectaciones importantes a la movilidad en zonas como Calzada de Tlalpan, Periférico Sur, Avenida del Imán, Santa Úrsula, Viaducto Tlalpan y diversas vialidades del Centro Histórico.
La coincidencia entre la inauguración del evento deportivo más importante del planeta y una jornada de protesta social refleja dos realidades que convivirán en las calles de la capital: por un lado, la celebración global del futbol; por otro, la necesidad de miles de personas de aprovechar un escaparate internacional para recordar que aún existen causas pendientes que buscan ser escuchadas.
