El festejo del Día de las Madres volverá a mover la economía en la Ciudad de México con una proyección que anticipa una derrama cercana a los 4 mil 400 millones de pesos. Así lo estimó la Coparmex CDMX, que identifica esta fecha como uno de los momentos más activos para el comercio local.
Más allá del simbolismo familiar, el 10 de mayo se posiciona como un motor de consumo que beneficia principalmente a pequeños y medianos negocios. De acuerdo con el organismo, más de 123 mil unidades económicas participarán en esta temporada, la mayoría microempresas que dependen directamente de este tipo de celebraciones para fortalecer sus ingresos.
El impacto se concentrará en giros tradicionales que cada año lideran la demanda: restaurantes, florerías, joyerías, perfumerías, tiendas de electrónicos y chocolaterías. Estos sectores suelen registrar incrementos significativos en ventas, impulsados por la costumbre de regalar y celebrar con comidas o detalles especiales.
Además del flujo comercial, la jornada también representa una importante fuente de empleo temporal y actividad económica. En estos negocios laboran más de 762 mil personas, lo que convierte a la fecha en un punto clave para la dinámica laboral en la capital.
Desde la perspectiva empresarial, el Día de las Madres también refleja el papel activo de las mujeres en la economía. No solo como consumidoras, sino como emprendedoras, trabajadoras y responsables de negocios que forman parte del tejido productivo de la ciudad.
En este contexto, la recomendación se mantiene: priorizar compras en establecimientos formales, ya que esto impacta directamente en la generación de empleo y en la estabilidad de miles de negocios. Cada celebración, más allá del gesto personal, también se traduce en un movimiento económico que sostiene a buena parte del ecosistema comercial de la capital.
