La regulación del uso de la inteligencia artificial en el ámbito artístico avanza, pero no sin ajustes. Con una amplia mayoría —368 votos a favor y 104 abstenciones—, el pleno aprobó cambios clave a la reforma de la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal del Derecho de Autor, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El dictamen, ya modificado, fue turnado al Senado para su análisis.
Lejos de una aprobación automática, el proyecto pasó por una revisión que incorporó inquietudes de la industria creativa. Actores, locutores y especialistas en doblaje presionaron para afinar el contenido, lo que derivó en siete modificaciones impulsadas por el coordinador de Morena, Ricardo Monreal. Entre los cambios más relevantes destaca la eliminación de sanciones económicas que podían llegar hasta los 586 mil pesos por el uso indebido de imagen o voz.
El nuevo enfoque busca equilibrio. Por un lado, se establece que cualquier uso de imagen o voz mediante inteligencia artificial deberá quedar claramente estipulado en los contratos laborales, incluyendo condiciones y pagos. Esto abre la puerta a una mayor certeza para quienes viven de su trabajo creativo en un entorno cada vez más digital.
Por otro, la ley también reconoce espacios para la expresión. La parodia, la sátira y la imitación quedan fuera de sanción, siempre que no engañen al público ni sustituyan el trabajo profesional del artista. Sin embargo, la línea es firme cuando se trata de clonaciones: cualquier recreación identificable de voz o imagen requerirá autorización previa y por escrito.
La reforma refleja un momento de ajuste entre innovación y derechos. La tecnología avanza sin pausa, pero la legislación intenta alcanzarla sin frenar la creatividad. El reto ahora será que estas reglas no se queden en el papel y realmente protejan a quienes, en la era digital, siguen poniendo la voz… en todos los sentidos.
