La cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo anticipa estadios llenos, también prevé un fuerte impacto en la movilidad urbana. En ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el uso de plataformas como Uber y DiDi podría encarecerse significativamente en plena justa deportiva.
Aunque no existe un ajuste oficial en tarifas, el fenómeno ya es previsible: la llegada estimada de millones de visitantes detonará un incremento cercano al 30% en la demanda de traslados. Bajo el esquema de precios dinámicos que operan estas aplicaciones, el alza será automática cuando la cantidad de solicitudes supere la disponibilidad de conductores.
No es un escenario inédito. En eventos masivos, los costos han llegado a duplicarse o incluso triplicarse en cuestión de minutos. Esta vez, el desafío será mayor por la magnitud del torneo y la concentración de usuarios en zonas clave.
Uno de los focos rojos será el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde las restricciones a vehículos de aplicación limitan la oferta y elevan los precios. En ese entorno, los taxis autorizados ya compiten con tarifas superiores, una brecha que podría ampliarse durante los días de mayor afluencia.
Ante este panorama, Uber ha comenzado a integrar taxis concesionados dentro de su plataforma. A diferencia del modelo tradicional de la app, estos servicios operarán con tarifas calculadas por tiempo y distancia, sin ajustes por alta demanda, lo que busca equilibrar la oferta y contener los incrementos.
Aun así, especialistas advierten que la presión del mercado será inevitable. La lógica de oferta y demanda seguirá marcando el costo de los traslados, y aunque se implementen alternativas, los usuarios deberán prepararse para pagar más en los momentos clave del evento.
