A poco más de un año de que el Mundial 2026 llegue a México, el país ya ajusta su estrategia de seguridad. El Senado de la República autorizó el ingreso de 35 elementos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para participar en ejercicios de capacitación junto a personal mexicano.
La decisión forma parte de los preparativos para uno de los eventos más importantes a nivel global, que México organizará en conjunto con Estados Unidos y Canadá. El objetivo es claro: fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles riesgos en escenarios de alta concentración de personas.
El entrenamiento, denominado SOF-32, se llevará a cabo en puntos estratégicos como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el de Toluca y diversas instalaciones de la Secretaría de Marina. Durante varias semanas, las fuerzas participantes simularán situaciones críticas relacionadas con la seguridad en aeropuertos, puertos e infraestructura clave.
El contingente incluye unidades especializadas como fuerzas especiales, expertos en desactivación de explosivos y personal técnico en manejo de amenazas. Más que una colaboración aislada, el ejercicio busca mejorar la coordinación entre ambos países ante posibles contingencias.
Esta medida se integra al llamado Plan Kukulcán, una estrategia federal que contempla el despliegue conjunto de fuerzas de seguridad en sedes clave como Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. El plan incluye mayor presencia policial, monitoreo constante y protocolos reforzados en zonas de alta afluencia.
Como adelanto de este esquema, ya se anunció un operativo con miles de elementos de seguridad para eventos previos, como el partido entre México y Portugal, considerado un ensayo de lo que se vivirá durante la Copa del Mundo.
Más allá del despliegue, la decisión abre una conversación relevante: cómo equilibrar la cooperación internacional con la soberanía en temas de seguridad. Porque si bien la preparación es clave, el verdadero reto será garantizar que un evento de esta magnitud se desarrolle sin incidentes… y con la confianza de quienes lo vivirán.
