A menos de 100 días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Congreso de la Ciudad de México puso sobre la mesa un tema clave para la movilidad urbana: garantizar que el acceso al estadio sede del torneo sea realmente incluyente para todas las personas.
Durante una sesión ordinaria, la diputada Luisa Fernanda Ledesma Alpízar, del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, presentó un exhorto dirigido a varias dependencias del gobierno capitalino para mejorar la accesibilidad en las estaciones del Tren Ligero de la Ciudad de México.
La propuesta plantea que las secretarías de Obras y Servicios, Movilidad y Turismo implementen acciones urgentes en las 18 estaciones del sistema, uno de los principales corredores de acceso al Estadio Azteca, recinto que albergará partidos del Mundial.
Desde tribuna, la legisladora explicó que la iniciativa busca aprovechar el evento deportivo como una oportunidad para impulsar infraestructura más incluyente y sostenible. Según su planteamiento, las mejoras no solo beneficiarán a visitantes durante el torneo, sino también a sectores que diariamente enfrentan obstáculos para desplazarse por la ciudad.
Ledesma Alpízar señaló que actualmente el entorno urbano presenta múltiples barreras: banquetas difíciles de transitar, rampas mal diseñadas y cruces inseguros que complican el traslado de personas con discapacidad, adultos mayores o quienes utilizan dispositivos de movilidad.
“El reto no es solo lucir bien ante el mundo durante el Mundial, sino demostrar que la ciudad funciona para todos”, expresó al subrayar que la accesibilidad debe entenderse como un sistema integral y no como soluciones aisladas.
La legisladora detalló que una movilidad verdaderamente accesible implica que todo el trayecto funcione correctamente: desde la salida del hogar hasta el transporte público, el cruce de calles y la llegada al destino final. Cuando alguna de estas etapas falla, advirtió, el derecho a moverse libremente se ve comprometido.
El exhorto propone revisar especialmente los espacios que conectan con el Estadio Azteca y las estaciones del Tren Ligero, con el fin de adaptar banquetas, rampas, señalización y cruces peatonales para garantizar trayectos seguros y dignos.
Tras su presentación, la Mesa Directiva del Congreso capitalino turnó la propuesta a las Comisiones Unidas de Movilidad Sustentable y Seguridad Vial, así como a la de Derechos Humanos, donde será analizada antes de su posible aprobación.
La discusión abre un debate más amplio sobre el legado que la ciudad quiere dejar tras el Mundial. Más allá de estadios llenos y reflectores internacionales, el verdadero desafío será convertir el evento en una oportunidad para construir una capital más accesible, donde nadie quede fuera del camino.
