La jornada del Día Internacional de la Mujer en la Ciudad de México dejó una movilización masiva y mayoritariamente pacífica, pero también algunos incidentes aislados que derivaron en la detención de nueve hombres por daños en edificios del Centro Histórico.
De acuerdo con información de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, los detenidos participaron en actos de vandalismo contra el edificio de Gobierno ubicado en el Zócalo capitalino, sede donde despacha la jefa de Gobierno, Clara Brugada. Las autoridades señalaron que el grupo responsable estaba integrado por aproximadamente 20 hombres que rompieron cristales y provocaron daños en las puertas del inmueble.
La dependencia encabezada por César Cravioto subrayó que estas personas no formaban parte de la movilización feminista. Según el reporte oficial, los disturbios ocurrieron después de que concluyera la marcha principal, por lo que se trató de un grupo ajeno a la protesta de mujeres.
Durante el operativo de seguridad, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México detectaron a personas encapuchadas que intentaban causar daños en un establecimiento sobre avenida Juárez. Los sospechosos fueron seguidos por la policía hasta la avenida 5 de Mayo, donde se les retiraron objetos que podrían haber sido utilizados para agredir o provocar destrozos.
En otro momento de la jornada, policías metropolitanos formaron un cordón de contención para encauzar a un grupo que había atravesado una de las vallas colocadas cerca de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Las autoridades pidieron a las personas retirarse del lugar para evitar mayores daños.
A pesar de estos incidentes, el gobierno capitalino reiteró que la movilización se desarrolló en términos generales de forma pacífica. Las autoridades estimaron una participación de alrededor de 120 mil mujeres, quienes marcharon para exigir derechos, justicia y el fin de la violencia de género.
Durante el día, personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas brindó atención a 90 personas por situaciones menores. De ellas, 73 fueron civiles y 14 elementos de seguridad que presentaron malestares leves y fueron atendidos en el lugar.
De los nueve detenidos, seis fueron presentados ante el Ministerio Público y tres más ante un juez cívico. Las autoridades también informaron que cuatro establecimientos registraron cristales rotos.
