Un mensaje de WhatsApp fue el detonante de un caso que conmocionó a Milpa Alta. Ulises Enrique, un joven de 18 años, fue vinculado a proceso por homicidio calificado luego de que su propia madre lo denunciara tras recibir videos en los que presuntamente se le observa después de haber asesinado a un hombre.
La audiencia se realizó en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, donde un juez determinó imponer prisión preventiva oficiosa y fijó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria. Con esta decisión, el joven permanecerá privado de la libertad mientras avanza el proceso judicial.
Los hechos ocurrieron el 17 de enero, por la noche, en las inmediaciones de un deportivo del poblado de San Agustín Othenco. Tras recibir los videos, la madre acudió en estado de crisis ante las autoridades. La denuncia activó de inmediato un operativo de la Fiscalía capitalina, que se trasladó al lugar señalado en las grabaciones.
Al llegar, los agentes confirmaron el hallazgo de un hombre sin vida, con lesiones visibles en el cuello, presuntamente provocadas por un objeto punzocortante. Con base en las imágenes y la vestimenta que aparecía en los videos, policías lograron ubicar a Ulises caminando por calles cercanas, donde fue detenido.
La investigación incluyó la verificación del material enviado por el joven, el análisis de cámaras del C5 y el procesamiento de la escena por peritos en criminalística. En algunas grabaciones, presuntamente se observa al imputado caminando junto a la víctima minutos antes del ataque.
El caso no solo expone la crudeza de un crimen, sino también una realidad incómoda: la tecnología, que suele ser aliada cotidiana, terminó siendo la pieza clave para revelar un hecho violento y llevarlo ante la justicia. Un recordatorio de que, incluso en los entornos más cercanos, la verdad puede salir a la luz de las formas más inesperadas.
