El tablero político mexicano sumó un nuevo movimiento tras confirmarse que Alejandro Gertz Manero, quien dejó recientemente la Fiscalía General de la República, fue propuesto como próximo embajador de México en el Reino Unido. El anuncio lo hizo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que el gobierno británico otorgara el beneplácito necesario para avanzar con el nombramiento.
La jefa del Ejecutivo explicó que la designación forma parte de un acuerdo alcanzado tras la salida de Gertz Manero de la FGR y subrayó que, aunque la autorización del país receptor ya está concedida, el proceso aún no concluye. Como marca la Constitución, será el Senado de la República el encargado de analizar y, en su caso, ratificar la propuesta para que el exfiscal asuma formalmente la representación diplomática en Londres.
Sheinbaum precisó que el trámite legislativo es un paso indispensable antes de que se concrete la nueva encomienda, dejando en claro que el relevo no es inmediato. Mientras tanto, la embajada mexicana en el Reino Unido continúa bajo la titularidad de Josefa González Blanco Ortiz, quien anteriormente ocupó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La gestión de González Blanco Ortiz estuvo acompañada de episodios que la colocaron en el centro de la atención pública, particularmente tras una controversia relacionada con un vuelo comercial que generó críticas y derivó, tiempo después, en su salida del gabinete federal.
Este ajuste en la representación diplomática ocurre en un momento en el que la política exterior mexicana busca mantener estabilidad y continuidad, pero también proyectar nuevos perfiles. El eventual arribo de Gertz Manero a Londres refleja cómo las transiciones internas pueden extenderse al ámbito internacional, donde cada nombramiento no solo cubre un cargo, sino que envía señales sobre el rumbo institucional del país.
