La Ciudad de México ya comenzó a mover piezas rumbo al Mundial 2026 y una de las apuestas más visibles será reducir la movilidad el día inaugural. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, reiteró que mantiene abierta la convocatoria para que empresas, dependencias públicas y organismos permitan a sus trabajadores realizar home office durante el arranque de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio.
La propuesta, aclaró, no será obligatoria. Cada institución decidirá si se suma o no al esquema remoto. Sin embargo, el objetivo es claro: disminuir el tráfico, evitar saturaciones y facilitar la operación de una ciudad que espera una movilización masiva de personas por el evento deportivo más importante del planeta.
Brugada explicó que la invitación está dirigida tanto al sector privado como al público, bajo un modelo flexible y voluntario. Según comentó, en jornadas deportivas de gran impacto muchas oficinas suelen bajar su ritmo habitual porque gran parte de la atención termina concentrándose en los partidos.
La mandataria capitalina sostuvo que el home office puede convertirse en una herramienta útil para reducir presión vial en una fecha donde millones de personas estarán desplazándose por distintos puntos de la capital. El Instituto Nacional Electoral ya adelantó que solicitará trabajo remoto para parte de su personal, mientras otros organismos federales analizan si harán lo mismo.
Paradójicamente, el Gobierno de la Ciudad no podrá aplicar esa dinámica. Brugada reconoció que la administración capitalina operará de manera presencial debido a la enorme carga logística y operativa que implicará garantizar seguridad, movilidad y funcionamiento urbano durante el Mundial.
En paralelo, la jefa de Gobierno aseguró que las obras relacionadas con la Copa del Mundo presentan un avance cercano al 90 por ciento. Entre los proyectos prioritarios destacan el parque elevado sobre Calzada de Tlalpan y la rehabilitación de la Línea 2 del Metro, ambos considerados estratégicos para la movilidad de visitantes y capitalinos.
El nuevo corredor elevado, que conectará Plaza Tlaxcoaque con la estación Chabacano, ya muestra luminarias LED, mobiliario urbano y áreas peatonales prácticamente terminadas. La inauguración está prevista para finales de mayo.
Además, Brugada confirmó que el entorno del Estadio Azteca ya quedó completamente intervenido en materia hidráulica y de infraestructura urbana, uno de los puntos más sensibles por la magnitud de visitantes que recibirá durante el torneo.
La ciudad parece prepararse para mostrar su mejor cara al mundo. Pero detrás de las inauguraciones, parques y modernización urbana, el verdadero reto será comprobar si la capital puede sostener el ritmo de un evento global sin colapsar su movilidad cotidiana. Porque organizar un Mundial no solo implica construir obras espectaculares, sino lograr que millones de personas puedan convivir en una ciudad que normalmente ya vive al límite.
