La tensión entre México y Estados Unidos volvió a subir de tono. Luego de que el presidente estadounidense Donald Trump advirtiera que Washington podría actuar directamente contra los cárteles si México “no hace su trabajo”, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con un mensaje firme: el gobierno mexicano sí está enfrentando al crimen organizado y no permitirá acciones que vulneren la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina de este jueves, Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad implementada por su administración y aseguró que existen resultados concretos. Entre ellos mencionó una reducción cercana al 50 por ciento en homicidios dolosos, el desmantelamiento de más de 2 mil 500 laboratorios clandestinos y la detención de múltiples integrantes de grupos criminales.
La mandataria también destacó que el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense ha disminuido, algo que, dijo, demuestra que la cooperación bilateral está funcionando cuando existe respeto mutuo entre ambos países.
“No es la primera vez que Trump hace declaraciones de este tipo”, comentó Sheinbaum, al tiempo que rechazó nuevamente cualquier posibilidad de intervención extranjera en territorio mexicano. Según explicó, la relación con Estados Unidos debe mantenerse bajo principios claros: respeto a la soberanía, integridad territorial, colaboración compartida y confianza institucional.
Pero la presidenta no solo respondió a las amenazas del republicano. También lanzó un reclamo directo al gobierno estadounidense por la falta de cooperación en casos que México considera prioritarios. Señaló que se ha solicitado la extradición de cuatro personas vinculadas con el robo de combustible —conocido como huachicol— que actualmente se encuentran detenidas en Estados Unidos, sin que hasta ahora hayan sido enviadas al país.
Además, recordó que México sí ha colaborado entregando a más de 90 personas requeridas por autoridades estadounidenses, mientras que otras solicitudes mexicanas, incluidas algunas relacionadas con el caso Ayotzinapa, siguen sin respuesta.
Para Sheinbaum, el combate al narcotráfico no puede entenderse como una responsabilidad unilateral. Insistió en que Estados Unidos también debe reconocer sus propios problemas internos, especialmente el consumo de drogas y el tráfico ilegal de armas que terminan alimentando la violencia en territorio mexicano.
Las declaraciones llegan en un momento particularmente delicado en la relación bilateral, donde el tema de seguridad vuelve a colocarse en el centro del debate político rumbo a las elecciones estadounidenses. Mientras Trump endurece su discurso, México intenta sostener una línea de cooperación sin ceder terreno en un tema históricamente sensible: la soberanía nacional.
