Desde una de las prisiones de máxima seguridad más estrictas de Estados Unidos, Joaquín Guzmán Loera volvió a intentar mover su caso judicial. El exlíder del Cártel de Sinaloa envió una nueva carta a una corte federal en Nueva York donde insistió en que fue juzgado injustamente, pidió nuevamente ser extraditado a México y lanzó acusaciones directas contra autoridades mexicanas y estadounidenses.
La carta, escrita a mano en inglés y fechada el pasado 28 de abril, fue dirigida a la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York y se hizo pública esta semana. En el documento, Guzmán Loera aseguró que el gobierno mexicano fue responsable de “todos los delitos violentos” relacionados con su caso y sostuvo que él nunca lastimó a nadie.
Según escribió, las acusaciones que lo mantienen condenado a cadena perpetua se basaron únicamente en el testimonio de un solo testigo. También aseguró que las pruebas utilizadas durante su juicio no fueron concluyentes y pidió que el caso sea revisado nuevamente.
No es la primera vez que el capo intenta reabrir su expediente judicial. Con esta ya suman seis cartas enviadas a tribunales estadounidenses en busca de un nuevo juicio o de un traslado a territorio mexicano. Sin embargo, el juez Brian Cogan ya había rechazado solicitudes anteriores al considerar que carecían de sustento jurídico.
En esta nueva ofensiva legal, ‘El Chapo’ también criticó a figuras clave en su captura y condena, entre ellos el exagente de la DEA Ray Donovan y el exfiscal Richard Donoghue, quienes participaron en el proceso que terminó con su sentencia en 2019.
Uno de los fragmentos que más llamó la atención fue cuando Guzmán aseguró que en México era reconocido “por cosas buenas” y no por actividades criminales. Según escribió, lo único que buscaba era que su familia pudiera vivir bien y mantenerse unida.
Las declaraciones contrastan con el expediente judicial que lo convirtió en uno de los narcotraficantes más conocidos del mundo. Durante el juicio en Estados Unidos, fiscales lo señalaron como líder de una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas del planeta, responsable de traficar toneladas de droga y operar durante décadas mediante corrupción, violencia y asesinatos.
Aunque sus posibilidades legales parecen limitadas, las constantes cartas muestran que Guzmán Loera sigue intentando mantener abierto el debate sobre su condena. El caso también refleja cómo figuras del crimen organizado buscan utilizar el discurso de persecución o injusticia judicial para replantear su narrativa pública, incluso desde prisión.
