El clásico examen único para entrar al bachillerato ya es historia. Por segundo año consecutivo, el proceso de asignación a nivel medio superior en la Zona Metropolitana del Valle de México se realizará a través del programa Mi derecho, mi lugar, un modelo que busca garantizar un espacio para todos los estudiantes que terminan la secundaria.
El registro arranca el 17 de marzo y se mantendrá abierto hasta el 14 de abril. Todo el proceso se realiza en línea mediante una plataforma única coordinada por el Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior, donde participan instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Colegio de Bachilleres y el Conalep.
A diferencia del antiguo modelo, ahora el eje central es la elección del estudiante. Cada aspirante deberá registrarse con su cuenta Llave MX, validar sus datos, responder una encuesta y, sobre todo, ordenar las escuelas de su preferencia. Este último paso es clave, ya que el sistema asigna lugares en función del orden elegido y la disponibilidad en cada plantel.
El esquema contempla tres rutas de ingreso. La primera permite acceso directo sin examen en diversas instituciones públicas; la segunda mantiene evaluación para quienes busquen ingresar a la UNAM o al IPN; y la tercera combina ambas opciones, ampliando las posibilidades para los aspirantes.
En cuanto a la selección de escuelas, el sistema permite elegir entre cinco y diez opciones sin examen, hasta cinco opciones por institución en modalidad con examen, o un máximo de 20 en el esquema mixto. La lógica es sencilla: mientras más estratégica sea la elección, mayores serán las probabilidades de obtener un lugar cercano a las expectativas del estudiante.
Para quienes opten por presentar examen, se requerirá un promedio mínimo de 7.0 en secundaria y deberán seguir etapas adicionales en mayo. La evaluación se aplicará en línea en junio y los resultados finales se publicarán el 18 de agosto en la gaceta electrónica del programa.
Un elemento relevante es que ningún aspirante quedará fuera del sistema. Si no se obtiene un lugar en opciones con examen, el modelo contempla una reasignación automática a planteles de acceso directo.
Este nuevo esquema, impulsado por la Secretaría de Educación Pública, busca simplificar el proceso, reducir la presión de un solo examen y ampliar el acceso educativo.
