La competencia apenas comenzaba y ya había un nombre que dominaba las conversaciones dentro y fuera de la casa. Sin embargo, el guion cambió de forma inesperada. El actor y diputado Sergio Mayer quedó eliminado del reality La Casa de los Famosos, una salida que sorprendió tanto a la audiencia como a los propios participantes.
Apenas tres semanas después de iniciado el programa transmitido por Telemundo, Mayer fue el concursante con menor respaldo del público estadounidense durante la gala de eliminación. Su salida resultó aún más llamativa porque era considerado uno de los jugadores más fuertes del programa y uno de los perfiles con mayor experiencia mediática.
En la votación final quedó por debajo de figuras como la influencer Caeli y la actriz Julia Argüelles, quien finalmente se mantuvo dentro del reality. Tras conocer el resultado, Mayer reaccionó con ironía: “Me encanta jugar con fuego y la gente decidió que me quemara”, dijo antes de abandonar la casa.
Desde su ingreso, la participación del también exintegrante de Garibaldi estuvo rodeada de controversia. El actor entró al programa de último momento y solicitó licencia a su cargo como diputado federal para integrarse al reality, una decisión que generó críticas tanto en redes sociales como en el ámbito político.
Incluso desde el Congreso surgieron cuestionamientos. La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que quienes ocupan un cargo público deben conducirse con ética y prestigiar la política, comentario que se interpretó como un mensaje directo al legislador.
El conflicto escaló cuando Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, confirmó que se inició un procedimiento interno contra Mayer por el impacto que su participación en el programa generó en la imagen del partido.
La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena resolvió posteriormente suspender sus derechos partidarios al considerar que su conducta afectó la percepción pública del movimiento político. En paralelo, Luis Morales Flores rindió protesta como diputado federal para ocupar el escaño que Mayer dejó vacante.
En redes sociales, la eliminación también desató una ola de reacciones. Algunos usuarios lamentaron la salida del llamado “estratega” del programa, mientras que otros cuestionaron si la decisión respondió realmente a la votación del público o a factores externos.
Más allá del resultado televisivo, el episodio dejó en evidencia cómo la frontera entre política y entretenimiento puede volverse cada vez más difusa. Cuando un legislador entra a un reality show, la discusión deja de ser solo espectáculo: también se convierte en un debate sobre responsabilidad pública y percepción ciudadana.
