La respuesta no tardó en llegar. Luego del abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes en la zona serrana de Tapalpa, el país experimentó una ola de bloqueos que alteró la movilidad en al menos 20 estados. El Gabinete de Seguridad confirmó que se registraron 252 puntos de cierre en distintas vialidades, una reacción que dejó ver el alcance territorial del Cártel Jalisco Nueva Generación incluso después de la caída de su líder.
La mayor concentración ocurrió en Jalisco, donde se reportaron 65 bloqueos en carreteras federales, rutas estatales y accesos urbanos estratégicos. Sin embargo, el fenómeno no se limitó a esa región. Entidades como Michoacán, Guanajuato, Veracruz y Nuevo León también enfrentaron cierres intermitentes que obligaron a activar protocolos de seguridad de forma inmediata.
El despliegue encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional permitió desactivar la mayoría de los bloqueos en cuestión de horas. Para el corte más reciente, el 90% de los puntos ya había sido liberado, mientras que el resto permanecía bajo control operativo con trabajos en curso.
