La expectativa por el show gratuito de Shakira en el Zócalo no sólo ha puesto a vibrar a sus fans; también ha activado toda una operación urbana para que la fiesta no termine en caos. Como parte del plan especial, el Gobierno capitalino anunció que el Metro operará hasta la 1:00 de la madrugada el próximo domingo 1 de marzo, facilitando el regreso seguro de quienes asistan al evento.
El horario extendido aplicará en las líneas 1, 2 y 9, una decisión clave considerando la magnitud de la convocatoria. Incluso la Línea 2, que actualmente atraviesa trabajos de modernización, estará en funcionamiento para absorber la demanda generada por miles de asistentes que se concentrarán en el corazón de la ciudad.
Más allá del transporte, la medida forma parte de un operativo más amplio que incluye presencia de seguridad, monitoreo constante mediante el sistema C5 y módulos de atención ciudadana distribuidos en el Centro Histórico. La meta es simple: evitar embotellamientos, reducir riesgos y ofrecer opciones de movilidad que permitan una salida ordenada tras el espectáculo.
Desde la administración encabezada por Clara Brugada se subrayó que este tipo de acciones no son improvisadas. La capital ha venido afinando protocolos ante eventos multitudinarios, con la mirada puesta no sólo en conciertos masivos, sino en futuros compromisos internacionales como el Mundial de 2026.
La ampliación del servicio nocturno busca prevenir traslados inseguros y disminuir la presión sobre las vialidades. Pero también revela algo más: la necesidad de que la infraestructura urbana evolucione al ritmo de una ciudad que quiere ser escenario global. Porque organizar grandes espectáculos no sólo implica montar un escenario, sino garantizar que la experiencia funcione de principio a fin, incluso cuando las luces ya se apagaron.
