Debajo del asfalto también se libran batallas que pocas veces se ven, pero que impactan todos los días. En la alcaldía Iztacalco, el foco ahora está puesto en algo tan básico como vital: el drenaje.
Con el objetivo de evitar fugas, hundimientos y fallas en la red hidráulica, autoridades locales emprendieron trabajos de renovación que apuntan a atacar el problema desde la raíz. Actualmente, se sustituye la línea principal en Calle 5 a lo largo de 590 metros, mientras que en Calle 6 se rehabilitan cerca de 950 metros adicionales. A la par, se realizan más de 260 conexiones domiciliarias que permitirán mejorar la capacidad del sistema y reducir filtraciones.
Estas acciones no surgieron de la nada. Forman parte de una estrategia preventiva más amplia que busca frenar las afectaciones recurrentes provocadas por el desgaste de la infraestructura. En lo que va de la administración encabezada por Lourdes Paz, ya se han atendido más de mil 300 fugas en distintos puntos de la demarcación, una cifra que refleja tanto la magnitud del reto como la urgencia de intervenir.
Las colonias Agrícola Oriental, Pantitlán, Campamento 2 de Octubre, Juventino Rosas, La Cruz y Bramadero I y II concentran buena parte de estos trabajos, debido a su alta demanda y a los reportes constantes sobre fallas en el sistema.
Aunque la alcaldía interviene principalmente en vialidades secundarias, también mantiene coordinación con instancias como la Secretaría de Gestión Integral del Agua cuando los problemas aparecen en avenidas principales.
Más allá de los números, el mensaje es claro: prevenir cuesta menos que reparar. Apostar por infraestructura sólida no sólo evita desperdicio de agua, también reduce riesgos y mejora la vida cotidiana. Porque cuando el drenaje falla, la ciudad entera lo resiente.
