La explanada de la Iztacalco se convirtió en punto de encuentro para miles de vecinos que decidieron festejar el Día del Amor y la Amistad con música, baile y un ambiente pensado para toda la familia. Más de 3 mil 500 personas se dieron cita en una jornada que combinó entretenimiento con organización, logrando un evento masivo sin sobresaltos.
La celebración no solo destacó por su convocatoria, sino también por su logística. Un despliegue de seguridad y protección civil acompañó la jornada desde el inicio: 60 elementos especializados, ambulancias disponibles y dos centros de mando permitieron atender cualquier eventualidad. Aunque se brindaron seis asistencias médicas menores, no se registraron incidentes relevantes. Además, 150 policías y personal de la alcaldía vigilaron el acceso, evitando el ingreso de bebidas alcohólicas y envases de vidrio.
El corazón del evento fue su programa artístico. El público disfrutó desde presentaciones musicales hasta imitaciones que arrancaron aplausos, incluyendo un homenaje a Paquita la del Barrio y un tributo al ritmo salsero de Grupo Niche. La pista se mantuvo encendida hasta el final con la participación de colectivos sonideros como Sonido La Changa, que pusieron a bailar a los asistentes.
A la par, una feria gastronómica reunió a más de 40 expositores entre cooperativas y emprendedoras locales. La oferta de alimentos no solo alimentó a los asistentes, sino que también impulsó la economía barrial, dando visibilidad a proyectos comunitarios.
El saldo blanco con el que concluyó la jornada dejó claro que los eventos públicos pueden ser espacios de convivencia sin perder el orden. Más allá de la fecha, la experiencia reflejó que celebrar también puede significar fortalecer el tejido social y recuperar los espacios compartidos.
