La fotografía de la seguridad en Iztacalco empezó a cambiar. En la más reciente evaluación del Gabinete de Construcción de Paz y Seguridad de la Ciudad de México, autoridades capitalinas presentaron resultados que apuntan a una reducción sostenida de los delitos más graves en la alcaldía, un dato que no pasó desapercibido para el gobierno local.
Clara Brugada, jefa de Gobierno, subrayó que los números reflejan algo más que estadísticas: casi 30 por ciento menos homicidios dolosos y una caída superior al 55 por ciento en el robo de vehículo con violencia. Para la mandataria, estos avances son el resultado directo de la coordinación entre autoridades locales, capitalinas y federales, así como de una estrategia enfocada en presencia territorial y reacción rápida.
El balance general también muestra una tendencia clara. Al cierre de 2025, los delitos de alto impacto disminuyeron 13.81 por ciento frente al año anterior y casi 30 por ciento si se compara con 2022. Sectores clave como Tlacotal, Pantitlán e Iztaccíhuatl reportaron menos carpetas de investigación, consolidando tres años consecutivos de descenso.
Los homicidios pasaron de 38 a 27 casos en un año, mientras que el número de víctimas también se redujo de forma significativa. El robo a transeúnte con violencia siguió la misma ruta, con una baja constante que refuerza la percepción de mayor control en las calles.
La alcaldesa Lourdes Paz dejó claro que el trabajo no se detiene. Anunció que continuarán los operativos, recorridos pie a tierra y visitas casa por casa, con apoyo de la Policía Auxiliar y la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Aunque las cifras no resuelven todos los retos, sí envían un mensaje: cuando la estrategia es constante y coordinada, la seguridad deja de ser promesa y empieza a sentirse en el día a día.
