El corazón de la capital mexicana está a punto de convertirse en una cancha gigantesca. La explanada del Zócalo de la Ciudad de México se prepara para albergar la que podría ser la clase de fútbol más grande del mundo, un evento con el que autoridades capitalinas buscan romper un récord Guinness rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Para anticipar el ambiente futbolero, la jefa de Gobierno Clara Brugada participó en una “cascarita” improvisada sobre la plancha del Zócalo mientras supervisaba la instalación de pasto sintético que transformará el emblemático espacio público en un campo deportivo temporal.
La actividad forma parte de una estrategia para posicionar a la capital como un punto clave en la antesala del Mundial que organizarán México, Estados Unidos y Canadá. La meta es ambiciosa: reunir a más de 10 mil participantes en una sola sesión de entrenamiento futbolístico para establecer una nueva marca mundial.
El evento contará también con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien junto con Brugada encabezará la clase colectiva. La dinámica tendrá una duración aproximada de 35 minutos, divididos en siete bloques de ejercicios diseñados para que miles de asistentes participen simultáneamente.
Durante el recorrido por la plaza, Brugada invitó a los capitalinos a registrarse a través de la plataforma del Instituto del Deporte de la Ciudad de México para formar parte de la actividad. La convocatoria busca involucrar tanto a aficionados como a familias que quieran vivir una experiencia deportiva en uno de los espacios más emblemáticos del país.
La jefa de Gobierno aseguró que el objetivo no es solo romper un récord, sino proyectar a la capital como una ciudad que promueve la actividad física y el deporte a gran escala.
“Queremos que la Ciudad de México sea reconocida como la ciudad más deportiva del mundo”, señaló.
La escena fue peculiar: a plena luz del día y bajo un sol intenso, Brugada y algunos integrantes de su gabinete se enfrentaron en una breve “cascarita” contra reporteros que cubren la fuente gubernamental, en medio de los preparativos para el evento.
El domingo, quienes participen deberán ingresar al Zócalo antes de las 9:30 de la mañana, portar un número con chip de registro y mantenerse activos durante toda la sesión para que el intento de récord pueda ser validado oficialmente.
Además, los asistentes recibirán un balón como recuerdo de la jornada.
Más allá del récord, el evento refleja cómo el fútbol comienza a ganar protagonismo en el espacio público conforme se acerca el Mundial de 2026. Y si el plan funciona, el Zócalo no solo será testigo de manifestaciones y celebraciones históricas, sino también del entrenamiento futbolístico más multitudinario jamás registrado.
