En medio del ruido generado por la salida de Marx Arriaga Navarro de la Dirección General de Materiales Educativos, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que el rumbo educativo no está en discusión. Más allá del relevo interno, aseguró que ni la Nueva Escuela Mexicana ni los libros de texto gratuitos sufrirán cambios de fondo, al considerarlos piezas centrales del proyecto iniciado en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Desde Tlaxcala, durante la ampliación del Bachillerato Nacional, la mandataria defendió el modelo educativo como parte de una transformación que redefinió contenidos y enfoques desde 2018. Insistió en que la educación pública debe seguir avanzando bajo esa lógica, aunque con ajustes que permitan fortalecer la inclusión y visibilizar nuevos referentes históricos, particularmente mujeres que durante años quedaron fuera de los relatos oficiales.
La presidenta adelantó que los libros integrarán más figuras femeninas, en un intento por equilibrar la narrativa nacional. También abrió la puerta a revisar la carga académica en el nivel medio superior, al sugerir que menos materias podrían traducirse en aprendizajes más efectivos. Incluso planteó ampliar los tiempos de recreo, bajo la idea de que el bienestar también forma parte del proceso educativo.
Mientras tanto, el propio Marx Arriaga reaccionó públicamente a su remoción al señalar que no abandonará su cargo hasta recibir una notificación formal. En redes sociales convocó a una jornada de protesta, defendiendo el modelo educativo que ayudó a construir y reiterando su postura sobre simplificar materias y hacer de la escuela un espacio más atractivo.
El secretario de Educación, Mario Delgado, respaldó la continuidad del proyecto y sostuvo que el objetivo sigue siendo garantizar el acceso a la educación con una visión más integral.
El episodio revela que, más allá de los discursos de estabilidad, la política educativa atraviesa tensiones internas. El desafío no es solo mantener un modelo, sino lograr que evolucione sin fracturas que terminen debilitando la confianza en el sistema que busca transformar.
